martes, 3 de mayo de 2011

El trabajo de buscar trabajo

El domingo fue primero de mayo, el día internacional del trabajador. Fecha elegida originalmente por el Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional de París en 1889, como homenaje y reivindicación a los Mártires de Chicago... aunque los propios EE.UU. no adhieran a esta celebración y tengan su Labor Day en el primer lunes de septiembre.

Hace más o menos un año que estoy sin empleo fijo y estable, el tipo de empleo que sale en las estadísticas nacionales. O sea, hace un año que vengo sobreviviendo con tareas temporales pero que como me pueden ocupar más de 1 hora a la semana, según el Censo 2010 no pertenezco al porcentaje de desocupados...
Ya me cansé de perder el tiempo en entrevistas laborales, realizadas por reclutadores que no conocen el valor de la palabra y solo aprendieron a repetir sin chistar la fórmula: "Te llamamos para avisarte si quedas o no, porque nosotros sabemos que es importante". Una mentira más grande que un cráter lunar.

El trabajo de buscar trabajo es mucho más agotador que el de tener un trabajo. Me cansé de mendigar oportunidades mal pagas, con disponibilidades horarias eternas y demasiado lejos de lo que me interesa o me gusta.
Me cansé de tener que estudiar de memoria siempre la misma prosa que es la única en la que se entrenan los reclutadores para oír y que abre mágicamente la puerta del empleo. Me cansé de tener que automatizar mi espontaneidad para responder lo que ellos necesitan y no lo que yo quiero.
El trabajo de buscar trabajo es peor que pasar por el interrogatorio de la madre de tu novio. El escrutinio de los detalles del CV es más trucho que el recuento de votos de una elección oficialista. Y entonces es lamentable que en muchos casos no quede otra opción que omitir o exagerar para poder tener la mínima chance de acceder a la entrevista... con el reclutador que va a preguntar inconsistencias sin sentido, solo para "romper el hielo" antes del test (porque hay que decirlo en inglés que parece más culto que decir examen) psicológico o de que me obliguen a dibujar una persona bajo la lluvia con paraguas.

He escuchado respuestas tan absurdas como: estás sobrepreparada para este puesto. ¿Lo qué? ¿Será que están buscando gente más ignorante o más manejable? Otra típica respuesta es: Respondiste bien todo el cuestionario —que puede haber demorado 2 horas y media— pero no das con el perfil. Una vez se me ocurrió preguntarle a la reclutadora que parecía recién salida del secundario, ¿cuál es el perfil que buscan? Y la respuesta me dejó una gran enseñanza: Nunca desafíes la inteligencia de un reclutador, ni intentes expresar originalidad, porque como dijo Ernesto Sábato: «Ser original es en cierto modo poner de manifiesto la mediocridad de los demás»...

El trabajo de buscar trabajo no conoce de vacaciones, feriados ni fines de semana. No tiene horario fijo, ni oficina permanente. Exige disponibilidad horaria para las posibles entrevistas desde un lunes a las 9 de la mañana, hasta un jueves a las 20.30 hs. A nadie le importa si uno tiene compromisos previos o si estudia en ese horario. Exige disponibilidad de transporte en unos 50km a la redonda desde San Isidro hasta Adrogué o desde Quilmes hasta Ramos Mejía. A nadie le importa si uno dispone de movilidad o debe hacer un gasto para viajar.

De mi último empleo estable hace más de un año, logré otra enseñanza importante: nunca se debe ser más honesto que el propio jefe... Ya me han mentido, traicionado y hasta acosado. Me cansé de escuchar "ofertas de trabajo" a cambio de hacer favores personales, resolver problemas privados o esconder trapitos sucios.
En este trabajo de buscar trabajo la mayoría de las veces me siento mal por ser muy honesta, inteligente o buscar mi progreso personal sin la menor intensión de pisar la cabeza de nadie, pareciera que soy un extraterrestre por decidir comportarme con decencia, lealtad o transparencia.
Creo que es demasiado difícil que alguien pueda lograr algún progreso valioso, sin la intensión de mejorar como persona dentro de valores que incluyan el progreso de los demás. Es decir, para mí o progresamos todos, o no progresa nadie.
También creo que aumentar mis conocimientos y habilidades siempre es una forma de progreso, para mi la vida es un aula de aprendizaje en donde todas las experiencias son enseñanzas que nos sirven para mejorar y, por lo tanto, para progresar.

Yo no estoy convencida de que lo más importante de un empleo sea el conseguir prosperidad, para mi el dinero es solo disfrutable cuando viene como premio al esfuerzo o al talento, pero no el objetivo principal y único de buscar un trabajo. Existen otras retribuciones que no pueden guardarse en la billetera, como por ejemplo el tiempo. No existe ninguna cantidad de dinero, no existe ningún sueldo que pueda comprarme un par de horas.
En la actualidad como no consigo un trabajo estable, mi prioridad es continuar estudiando en la facultad el Traductorado en Portugués. Así que mi búsqueda laboral se reduce de forma considerable si busco un empleo de medio tiempo. Aunque les explique y recontra explique a los robotizados reclutadores que no me importa si el sueldo es menor, pareciera que hablo en sánscrito o alguna lengua muerta. ¿¿Tan difícil es entender que el tiempo perdido no se recupera pagando, mientras que todos sabemos que el dinero va y viene??

Me gusta escribir, espero que los que mantuvieron la lectura hasta este punto lo hayan percibido, y me interesaría sobremanera un empleo estable donde pudiera aprovechar esta habilidad (o como dice la moda actual: skill), tengo estudios terciarios de redacción y ahora lo estoy complementando con conocimientos de gramática y ortografía del idioma español, además de ser bilingüe en portugués y tener conocimientos avanzados de inglés.

No me interesa acumular riquezas, ni la prosperidad que es solo vana y temporal, porque no quiero solo dinero, ni llenarme los bolsillos de cosas que no me van a ofrecer consuelo cuando sea traicionada o necesite defender mi dignidad.
Quiero ser valorada por mis obras y que mis obras sean respetadas, quiero marcar una diferencia en los demás y no hacer una diferencia económica para mi, quiero compartir los talentos que Dios me dio y no sacar provecho de ellos.
Quiero que mi trabajo ennoblezca mi vida y valore a los que viven a mí alrededor.

Soy especial y no tengo miedo de ser yo misma, y marcar mi diferencia con el resto... ojala pronto aparezca alguien valiente que comparta mis ideas de progreso común, justicia y dignidad para ofrecerme un empleo decente y permanente, estoy disponible para trabajar. ¡Gracias!
Mientras tanto, seguiré buscando.
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